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Las Ermitas

Se inicia el recorrido por el "Paseo de los Copreses", donde a la izquierda encontramos la primera ermita, la del Hermano Portero.
Al final del "Paseo de los Cipreses" se encuentra la "Cruz del Humilladero". donde se encuentra dentro una calavera de la hornacina y versos grabados en piedra:
"Como te ves, yo me vi./ Como me ves, te verás./ Todo para en esto aquí./ Piénsalo y no pecarás."
Más arriba nos encontramos con el Patio de las Palmeras. A la izquierda está la ermita de la Magdalena y a su lado se encuentra el cementerio, donde están enterrados todos los ermitaños que fallecieron a los largo de los 250 años de su existencia.
La iglesia es de cruz latina del año 1732. Una lápida (a la izquierda) recuerda la visita de la reina Isabel II a las Ermitas.
De entrada vemos imágenes de la Divina Pastora y el Nacimiento que fueron colocadas aquí por el Beato Diego José de Cádiz. En el nicho enrejado de la derecha se guarda la calavera que utilizaba como taza y plato el Hermano Juan de Dios de San Antonimo.
El Altar Mayor está dedicado a Nuestra Señora de Belén, Patrona del lugar. En la parte más alta puede contemplarse un bellísimo lienzo de la Virgen de Belén.

A la derecha nos encontramos con un magnífico Calvario, en bronce dorado al fuego, atribuido a Camilo Rusconi.

Tras el Altar Mayor está la Sala Capitular de los ermitaños, hoy capilla de la Virgen de las Victorias, de madera sin dorar y los azulejos del camarín en relieve metálico.

Bajando a la derecha encontramos un pequeño retablo barroco dedicado a la Virgen del Carmen y santos carmelitas.

Por último, en el pequeño museo, vemos algunos objetos religiosos utilizados por los ermitaños: cálices, custodias, relicarios, ánforas, jarrones, cuadros y algunas estatuillas.

Regresando por el Paseo de los Cipreses, nos encontramos a la izquierda con el busto de Antonio Fernández Grilo, poeta cordobés, que cantó a las ermitas. Y siguiendo, está bajada al Mirador y Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, donde podemos contemplar la ciudad de Córdoba, la campiña, los pueblos y Sierra Nevada en días claros.
A la derecha está el Sillón del Obispo y una cruz de mármol blanco, que Don Pedro Antonio de Trevilla mandó a levantar en 1803, justo un siglo después de la erección de la primera ermita.

HISTORIA

Los primeros datos se remontan al siglo XV. Hablan de anacoretas que poblaban la Sierra de Córdoba, particularmente las zonas de la Albaida y la Arruzafa. Vivían solos y dispersos por los montes.
A principios del siglo XVIII se reagrupan dando lugar a las Ermitas actuales.
En 1703 se comienza a edificar la primera ermita, que pocos años después quedó con la configuración actual: 13 ermitas diseminadas por todo el recinto. En 1709 se celebró por primera vez la Misa siendo consagrada a Nuestra Señora de Belén.

Debido a su privilegiada situación, teniendo maravillosas vistas a todo el Valle del Guadalquivir a su paso por Córdoba, el obispo Pedro Antonio de Trevilla mandó a construir un asiento al borde del cerro para poder contemplar el entorno.
Algo que hay que destacar en este extenso espacio para poder contemplar sus paisajes es, que en el suelo de este asiento, se encuentra el escudo de la ciudad de Córdoba formada por piedras.
El 13 de abril de 1836, con motivos de la desamortización, los ermitaños son expulsados, y 9 años después vuelven, comprando el terreno a su propietario.

En 1929 se crea la imponente escultura del Sagrado Corazón de Jesús (obra de Lorenzo Coullaut Valera) que gracias a la iluminación que tiene, se constituye como el único punto luminoso de la sierra de Córdoba, que también es visible desde la ciudad de Córdoba.

Albergaban cobijo para los eremitas que se retiraban a ellas en los aledaños de Córdoba para meditar y llevar una vida llena de austeridad. Aquí vivieron entregados a la oración y al trabajo manual, hasta el año 1957, en que la Congregación se extinguió debido al fallecimiento del último ermitaño de Las Ermitas (Juan Vicente de la Madre de Dios). El Obispado entregó Las Ermitas a los frailes carmelitas, año desde el cual estos mantienen Las Ermitas.

Gracias a la aportación de la Asociación Amigos de las Ermitas, han logrado desde el año 1983 restaurar 10 de las 13 ermitas que mantiene el complejo.

LABOR HUMANITARIA DE LOS ERMITAÑOS

La comunidad de los ermitaños siempre fue muy bien tratada y considerada por el pueblo cordobés, sobre todo, por la comida que ofrecían diariamente a los pobres en medio día.

ACCESO

Se puede acceder por la CO-3314 de tres formas distintas: Carretera de Palma del Río (15 Km); por el sur, a través de la Carretera de Santa María de Trasierra (14 Km); y por el norte, a través de la Carretera Villaviciosa de Córdoba (19 Km).
Las vías de acceso son: A-431, CO-3304, CO-3314 y CP-021

También se puede acceder por los senderos de la Cuesta de los Pobres, en una bifurcación de la Cuesta del Reventón:

Cuesta del Reventón

Sendero conocido en Córdoba que une la ciudad con Las Ermitas. Actualmente parte del camino está asfaltado, conocido popularmente en Córdoba como "Cuesta del Condón", llamado Carretera de Las Ermitas. Una vez superada, llega por un camino escarpado hasta el Desierto de Nuestra Señora de Belén.

Esta cuesta fue escogido por parte de los piconeros para acercar el picón a la ciudad.

El nombre de la cuesta viene por la visita de Alfonso XIII a la ciudad de Córdoba que, al subir por este empinado sendero, su caballo reventó del esfuerzo.

Actualmente es un sendero muy practicada por la población cordobesa, tanto por hacer senderismo, como realizar otras actividades deportivas. Tiene una longitud exacta de 2 Kilómetros.

Cuesta de los Pobres

Es también un lugar tradicional de senderismo para la población cordobesa, que lleva a Las Ermitas. Es una bifurcación de la Cuesta del Reventón, y tiene una cuesta más empinada, lo que le hace que el camino sea más corto.

Fue denominado así por el reguero de pobres que acudían diariamente a comer.

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