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Suelo "chino cordobés"

Este tipo de suelo es el que más predomina en el casco histórico de Córdoba.
Su objetivo, además de estético, es poder regar el patio en los días calurosos refrescando el ambiente y sin crear charcos de agua. Eso sólo es posible mediante el sistema de arena y piedras (cantos rodados) ya que la arena empapa y no acumula el calor como lo hace el cemento, aunque como inconveniente se debe colocar las piedras en su sitio cada vez que se salen ya que la arena solo aprisiona frente al cemento que sujeta (de ahí que en los espacios públicos se haga con cemento) y que se suele llenar de verdina.

CONSTRUCCIÓN

En el caso de los patios se suele usar dos tipos de "chinos" (piedras redondeadas) dependiendo del tamaño: grueso o finos; y dependiendo de los colores que se logren encontrar en número suficiente para hacer la composición, el blanco y el negro son los colores principales y, en algunos casos menos frecuentes, rojitos y grises.
Se suelen colocar formando dibujos geométricos jugando con los colores.

En el caso de la arena el proceso finaliza con la compactación de las piedras mediante un riego con agua y verificando que tienen la tierra adecuada para que sobresalgan los cantos lo suficiente.
Para su colocación en las calles la piedra suele ser más grande y, frente a la utilización en la arena, se suele hacer para las vías públicas, o plazas, una mezcla de arena y cemento sobre la cual se van colocando las piedras y o chinos de río. En este caso se finaliza echando una capa de lechada de cemento, o con montero seco, barriéndolo bien para que las piedras no queden manchadas, y agua (de lluvia si es posible)

HISTORIA

Este tipo de pavimento es de denominación de origen, de época romana, que actualmente va desapareciendo a pasos agigantados, siendo copiado por los árabes andalusíes que lo adaptaron, formando parte del patrimonio que generaciones posteriormente fueron moldeando.

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